La sucursal Trump está luchando por obtener respuestas claras sobre la crimen de un trabajador de laboratorio ruso en un instituto dedicado a estudiar la plaga, en medio de días de evasivas por parte de funcionarios rusos sobre las misteriosas circunstancias que rodearon el episodio.
La crimen del técnico del Instituto de Investigación Antiplaga de Irkutsk en Siberia inmediatamente encendió las alarmas en toda la sucursal, lo que provocó una carrera para compendiar información y planear una posible respuesta de vigor pública, según múltiples fuentes familiarizadas con el asunto.
Pero la renuencia de Rusia a compartir información sobre el incidente ha complicado esos esfuerzos, dejando a los funcionarios sin retener qué riesgos más amplios podría sugerir y cómo defender exactamente a Estados Unidos contra ellos.
Estados Unidos está considerando emitir una comunicación diplomática formal, convocatoria démarche, a Rusia para obtener más información, dijo a CNN una fuente familiarizada.
“Obviamente corresponde a Rusia compartir más información con el mundo”, dijo el martes el Secretario de Estado Ámbito Rubio. “Tal vez sea más ínclito de lo que pensábamos. No lo sabemos, pero creo que sería imprudente en este momento, dada la información limitada que todavía tenemos, especular”.
Los funcionarios estadounidenses estuvieron en contacto con el gobierno ruso el viernes pasado, dijo un funcionario del Unidad de Estado, incluido el contacto entre los expertos en vigor del sección y el Profesión de Relaciones Exteriores ruso. Y ese acercamiento ha continuado, dijo un funcionario de la sucursal, mientras Rubio expresó el martes su esperanza de que el intercambio prohibido de información “cambie en las próximas horas y días”.
El presidente Donald Trump dijo a los periodistas fuera de la Casa Blanca el martes por la tarde que tenía una “convocatoria programada” para balbucir con el líder ruso Vladimir Putin sobre el tema “muy pronto”. Añadió que las agencias estadounidenses tendrían más información que reportar “probablemente mañana”.
Pero hasta ahora Estados Unidos ha obtenido una cooperación limitada. La poca información que ha aparecido de Rusia ha suscitado un profundo desconfianza, y los funcionarios no están convencidos de que el Kremlin esté siendo plenamente comunicativo, según personas familiarizadas con la situación.
Aún así, hasta que la sucursal sepa más a través de la compilación de inteligencia y la divulgación diplomática, los funcionarios no están tomando medidas como imponer restricciones de alucinación para evitar cualquier posible propagación, según un funcionario estadounidense. Estados Unidos ya desaconseja desplazarse a Rusia oportuno a varios factores, incluida la posibilidad de detenciones injustas y la pleito con Ucrania.
Entre las cuestiones críticas que aún quedan pendientes está la de si el trabajador de laboratorio de 28 abriles que murió la semana pasada contrajo peste neumónica (una infección difícil pero tratable) u otra enfermedad infecciosa desconocida. El personal del Instituto Anti-Plaga estudia una variedad de otras enfermedades peligrosas, como el cólera, el carbunclo y la brucelosis, según el sitio web del instituto.
Los funcionarios estadounidenses asimismo han buscado detalles sobre si la enfermedad fue modificada de alguna guisa, un proceso llamado beneficio de función que podría alterar dramáticamente la forma en que Estados Unidos y otros países podrían contestar.
Rubio y otros funcionarios de Trump han minimizado públicamente la amenaza inmediata a los estadounidenses, enfatizando que la sucursal está monitoreando de cerca la situación y que la peste neumónica se puede tratar con antibióticos.
Pero detrás de terreno, hay una profunda inquietud en el interior de la sucursal por la continua desatiendo de conocimiento, dijeron personas familiarizadas con la situación. Para agravar esas preocupaciones está la enorme respuesta del gobierno ruso, que incluyó poner en cuarentena el hospital donde fue tratado el trabajador del laboratorio, según el corregidor del distrito de Shelekhovsky. Casi 200 personas están bajo observación, informó un medio de comunicación regional.

“No sabemos mucho en este momento sobre lo que verdaderamente sucedió”, dijo un funcionario estadounidense. “Pero hay una cosa de la que la mayoría de nosotros estamos seguros: los rusos van a desempeñarse como lo hicieron los chinos con el Covid. No serán comunicativos”.
Aún así, Trump caracterizó el lunes la situación como un “gran problema” para Rusia, sugiriendo que Estados Unidos podría carecer proporcionar algún nivel de ayuda no especificado.
En un comunicado, un portavoz del Unidad de Estado dijo que varias agencias federales estaban “vigilando de cerca el caso tremendo de presunta peste neumónica”, pero que muchos de los detalles que lo rodeaban seguían sin confirmar. Reiteraron que desde hace tiempo se aconseja a los estadounidenses que no viajen a Rusia por ningún motivo.
“Alentamos a las autoridades rusas a compartir información precisa de forma rápida y abierta”, dijo el portavoz.
En los días transcurridos desde la crimen del trabajador del laboratorio, el Consejo de Seguridad Doméstico y los funcionarios del Unidad de Estado han liderado la iniciativa de la sucursal para compendiar información, restaurar lo que sucedió y evaluar los riesgos potenciales, dijeron funcionarios y otras personas familiarizadas con la situación. Las agencias federales de vigor, incluidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. y la Distribución para la Preparación y Respuesta Estratégicas, asimismo han participado en el esfuerzo intergubernamental.
Una fuente familiarizada con la comunicación dijo que los funcionarios de Trump asimismo han contactado con la Ordenamiento Mundial de la Vigor, el organismo de vigor internacional del que Trump retiró fondos poco a posteriori de hacerse cargo el cargo, pero con el que el gobierno ha seguido comunicándose en situaciones de emergencia.
La OMS dijo el lunes que estaba en contacto con las autoridades rusas para realizar los detalles sobre la crimen del trabajador del laboratorio, aunque hasta ahora ha recibido poca información.
“Si no son transparentes, si no están abiertos a una rendición de cuentas independiente, ¿cómo es posible esperar en que el Kremlin nos está brindando la información completa y precisa?” dijo Lawrence Gostin, profesor de derecho taza completo en la Universidad de Georgetown que ha trabajado en estrecha colaboración con la OMS. “Claramente, a primera clarividencia, el laboratorio estaba realizando investigaciones de muy stop peligro y utilizando medidas de bioseguridad de mala calidad”.
La ubicación relativamente remota del Instituto Anti-Plaga en el este de Rusia, combinada con la capacidad limitada de la plaga neumónica para propagarse rápidamente, ha poliedro a los expertos en vigor cierta tranquilidad de que cualquier amenaza inmediata puede contenerse.
La peste neumónica es una infección bacteriana, a diferencia de la cepa de coronavirus mucho transmisible que provocó la pandemia de 2020. Y si correctamente la peste es mortal si no se manejo, ahora existen antibióticos eficaces y ampliamente disponibles para tratarla.
Si correctamente hay pocos indicios de que el incidente desencadene otra crisis de vigor mundial, funcionarios y expertos externos dijeron que, no obstante, ha reforzado lo difícil que puede ser monitorear y prepararse para posibles amenazas biológicas.
El Unidad de Vigor y Servicios Humanos puede tener la reserva médica necesaria para combatir la peste neumónica convencional, dijeron esos funcionarios y expertos. Pero hay poca certeza de si podría hacer lo mismo con una interpretación modificada, o de cuánto tiempo llevaría desarrollar un tratamiento si fuera necesario.
Jennifer Nuzzo, profesora de epidemiología y directora del Centro de Pandemias de la Concesión de Vigor Pública de la Universidad de Brown, dijo que el episodio asimismo se produce cuando las capacidades de respuesta sanitaria tanto en Estados Unidos como a nivel mundial se han pasado disminuidas por los recortaduras de fondos y la tensión de contestar a otras crisis. La OMS ha propuesto recortar su presupuesto tras un obligación de 600 millones de dólares provocado por la salida de Estados Unidos.
Mientras tanto, la capacidad de Estados Unidos para manejar una nueva respuesta de vigor pública “está gravemente disminuida” en medio de sus esfuerzos para combatir los brotes de sarampión, dijo.
“Estamos hablando de un sistema muy sofocado. Jehová no permita que se agregue otro patógeno al ya tenaz y difícil trabajo de combatir el sarampión”, dijo Nuzzo. “Eso sería una pesadilla”.
Esta historia se ha actualizado con detalles adicionales.

