Por Samia Nakhoul, Parisa Hafezi y John Irish
24 sep (Reuters) – Negociadores estadounidenses e iraníes en Nueva York están explorando una salida continuo de la combate que implicaría que Teherán reabra el Ajustado de Ormuz y que Washington este su corte crematístico a Irán, dijeron fuentes cercanas a las conversaciones.
El ceñido se ha convertido en la moneda de cambio central en los esfuerzos por poner fin al conflicto de casi siete meses entre Estados Unidos e Irán, con Irán buscando alivio del corte estadounidense que está asfixiando su posesiones y Washington buscando suelto paso para los barcos en la ruta entero de suministro de petróleo ahora bloqueada por Teherán.
Las conversaciones enfrentan un gran obstáculo ya que ninguna de las partes quiere ser la primera en renunciar a su influencia, según comentarios a Reuters de dos fuentes iraníes, dos funcionarios regionales y dos fuentes diplomáticas occidentales, pero detrás de la postura de Irán hay un examen del costo crematístico de una confrontación prolongada.
Un parada funcionario iraní dijo que la forma más plausible de poner fin al estancamiento sería un acuerdo continuo, en el que Irán permitiría la navegación a través de Ormuz a cambio de que Estados Unidos levantara su corte crematístico y Teherán potencialmente obtuviera entrada a los activos congelados.
“Un camino a seguir sería resolver la crisis por etapas. El primero sería poner fin al corte y reabrir Ormuz”, dijo al ganancia de la Asamblea Normal de la ONU.
Eso implicaría que el presidente estadounidense, Donald Trump, acepte otra posibilidad temporal, luego de que un acuerdo mencionado fracasara en julio. Por lo tanto, un desafío central que enfrentan los negociadores no es sólo esbozar un acuerdo sino asimismo respaldar que las concesiones sean lo suficientemente duraderas como para que ambas partes confíen, dijeron las fuentes.
Trump ha dicho que cree que Estados Unidos e Irán podrían resistir a un acuerdo luego de las elecciones intermedias al Congreso el 3 de noviembre. Un parada funcionario europeo dijo que los iraníes “tienen una letanía muy larga de demandas”.
Un funcionario de la Casa Blanca dijo que si proporcionadamente “Irán está desesperado por resistir a un acuerdo, el presidente Trump tiene todas las cartas y tomará la atrevimiento que sea mejor para Estados Unidos”.
Trump, dijo, seguía “descubierto a murmurar con Irán en las circunstancias adecuadas”, pero no tenía condición de negociar, y Estados Unidos estaba en una “posición muy resistente” con el control del Ajustado de Ormuz y una posesiones iraní que “estaba colapsando”.
El funcionario dijo que “sanciones aplastantes” y “uno de los bloqueos más exitosos de la historia” han paralizado la posesiones de Irán y han dejado a Irán completamente arruinado. Trump se contentó con dejar que se desarrollara el “insalvable colapso iraní” en empleo de que Teherán lo “jugara”, dijo el funcionario.
El exnegociador estadounidense Dennis Ross dijo que sólo veía un 30% de posibilidades de que se alcanzara un acuerdo ayer de la votación, pero que ambas partes podrían tener razones más poderosas para resistir a un acuerdo ayer que luego de las elecciones intermedias.
“El corte es lo que efectivamente está apretando a los iraníes. Los está estrangulando”, dijo Ross.
Un acuerdo ayer de las elecciones intermedias podría beneficiar a Trump, ya que la reapertura de Ormuz podría aliviar las tensiones en el Tuno, contener los precios del petróleo y ayudar a descender los precios políticamente sensibles de la gasolina en Estados Unidos.
Las posibilidades de que Irán obtenga el alivio crematístico que tanto necesita pueden ser mayores mientras Trump todavía tenga un veterano incentivo político para resistir a un acuerdo.
Luego de las elecciones intermedias, dijo Ross, Trump podría indisponer menos limitaciones y estar más dispuesto a intensificar la presión o considerar opciones militares.
¿EL APALANCAMIENTO COMO OBSTÁCULO?
La influencia que hizo que Washington y Teherán volvieran a las negociaciones asimismo podría dificultar el compromiso.
Washington controla la presión que más perjudica a Teherán, mientras que Teherán controla el entrada a un punto crítico de estrangulamiento energético. Ninguna de las partes quiere renunciar a esa influencia sin obtener poco tangible a cambio.
Esto significa que las elecciones intermedias pueden ser menos una data techo para la diplomacia que para preservar las condiciones que hacen posibles los esfuerzos diplomáticos. Si Washington y Teherán no pueden convertir su influencia en un acuerdo ayer de las elecciones intermedias, la ventana diplomática podría reducirse a medida que crece el peligro de una ascensión.
Incluso mientras indagación una salida diplomática, Teherán se está preparando para la posibilidad de una nueva combate con Washington, dijo el funcionario iraní, acusando a Estados Unidos de utilizar el corte crematístico y la amenaza de la fuerza como herramientas de coerción.
“Nuestros dedos están en el detonador”, afirmó el parada funcionario iraní. “Los estadounidenses saben lo que tienen que hacer pero, conveniente a sus exigencias excesivas, las posibilidades de que la diplomacia resuelva esto son extremadamente bajas”.
Fuentes regionales dijeron que Teherán estaba dispuesto a confiarse la exigencia de plazo de tarifas de tránsito para utilizar el Ajustado de Ormuz del acuerdo principal y, en cambio, incluir la demanda en un anexo secundario, ya que poner fin al corte se había convertido en la prioridad más urgente.
Los Estados del Tuno rechazaron la propuesta de plazo de derechos de tránsito. Cualquier acuerdo sería temporal, no un desamparo formal de la posición de Irán, dijeron las fuentes regionales.
Estados Unidos ha endurecido la presión económica sobre Irán, imponiendo nuevas sanciones adicionalmente de un corte que ha asfixiado las exportaciones de petróleo de Irán, una importante fuente de divisas.
Este mes, apuntó a las restantes aerolíneas comerciales y redes de apoyo de Irán como parte de una campaña para cortar los flotador económicos que sostienen al gobierno y a los poderosos Guardias Revolucionarios. Trump advirtió que la posesiones de Irán podría “pudrirse” a menos que se llegue a un acuerdo.
“Irán no se centra principalmente en imponer peajes en Ormuz sino en preservar su control oficial de la vía fluvial”, dijo. “Irán puede estar dispuesto a atrasar la cuestión de los peajes, pero no va a renunciar al control oficial del ceñido”.
En el centro de la diplomacia en Nueva York hay una tensión fundamental. Washington quiere presión para producir concesiones, Teherán quiere que se elimine la presión ayer de hacerlas y los estados del Tuno quieren que el conflicto se resuelva sin permitir que las vías navegables estratégicas de la región se conviertan en moneda de cambio duradera.
TEMORES A UN CONFLICTO ABIERTO
Durante una reunión separada con Trump en Nueva York, los líderes del Tuno buscaron claridad sobre el final de Washington más allá de las elecciones intermedias, incluso sobre si Estados Unidos reanudaría la batalla marcial si Irán se negaba a regresar a las negociaciones.
Transmitieron su rechazo colectivo a cualquier control iraní sobre Ormuz, diciendo que se debe restaurar la independencia de navegación y que la vía fluvial estratégica no debe convertirse en una útil de coerción contra los estados del Tuno, dijeron fuentes regionales.
Sin bloqueo, conexo con sus advertencias sobre Ormuz, los líderes del Tuno han presionado fuertemente para que se reduzca la ascensión y se inicie un proceso político, lo que refleja la determinación de la región de mantenerse al ganancia de cualquier conflicto adicional entre Estados Unidos e Irán.
“Aún no está claro cuál es el objetivo final de Trump, o cuál sería la alternativa a la campaña de presión”, dijo Ebtessam al-Ketbi, presidente del orden de expertos Emirates Policy Center con sede en Abu Dhabi.
“Los iraníes, por el contrario, saben lo que quieren. Están remodelando el paisaje regional a través de Ormuz y Bab el-Mandeb con un objetivo claro, mientras que Washington aún tiene que puntualizar su hoja de ruta”, dijo, refiriéndose al ceñido de Bab el-Mandeb, que conecta el Mar Rojo con el Tuno de Adén.
Esa incertidumbre asimismo está dando forma a los cálculos de Teherán. Danny Citrinowicz, analista regional y ex oficial de inteligencia marcial israelí, dijo que las conversaciones de Nueva York no habían desquiciado las posiciones básicas de ninguna de las partes y que era poco probable que Irán retrocediera mientras creyera que Trump quería evitar una ascensión más amplia ayer de las elecciones intermedias.
“El corte los está perjudicando, pero en empleo de suavizar su posición, es probable que los impulse a intensificarlo porque creen que si suavizan su posición, están muertos”, dijo Alan Eyre, ex negociador estadounidense sobre Irán.
Un funcionario occidental familiarizado con las conversaciones añadió: “Se proxenetismo de destapar el Ajustado de Ormuz. Todos estamos bajo presión interna y los iraníes lo saben”.
(Reporte adicional de Steve Holland en Washington; escrito por Samia Nakhoul, editado por Timothy Heritage)



