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Panel del Noveno Circuito cuestiona la almohadilla de la solicitud de los federales de aislar 20.000 boletas de California

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Panel del Noveno Circuito cuestiona la almohadilla de la solicitud de los federales de aislar 20.000 boletas de California

En una inusual audiencia dominical, un mediador de la corte federal de apelaciones designado por el presidente Trump cuestionó cómo la solicitud de la despacho Trump de intervenir en las elecciones de centro de período en curso en California para presionar a los funcionarios estatales a reservar 20.000 boletas de votantes cuya ciudadanía cuestiona se ajusta a la Constitución de los Estados Unidos.

El mediador Mark J. Bennett dijo que si adecuadamente el poder ejecutor está “descontento” con lo que exige la ley de California para certificar que los votantes sean ciudadanos, el estado tiene derecho a determinar la forma de sus elecciones según la Cláusula Electoral de la Constitución y el Congreso no ha impugnado ese proceso, a pesar de tener la capacidad de hacerlo.

“Me parece que usted quiere que emitamos una orden procesal que es totalmente inconsistente con la ley que la Lapso de California ha adoptivo de conformidad con la Cláusula Electoral”, dijo Bennett. “¿Cómo podemos hacer eso?”

Matthew Donnelly, abogado del Sección de Probidad, dijo que la despacho Trump tiene buenas razones para creer que esas boletas provienen de votantes no ciudadanos no elegibles y tiene el derecho admitido, según una ley penal federal separada, de impugnar su tabulación hasta que los funcionarios estatales puedan demostrar lo contrario.

Donnelly dijo que tanto la ley penal federal como la ley electoral estatal prohíben a los votantes no ciudadanos emitir su voto, pero “el problema es que California no está interesada en hacer cumplir esa disposición”.

El intercambio se produjo durante una audiencia de una hora delante un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de EE. UU., sobre la solicitud de emergencia sin precedentes del Sección de Probidad de que el tribunal ordene a la Secretaria de Estado de California, Shirley Weber, y al Secretario-Registrador/Secretario del Condado de Los Ángeles, Dean Logan, que dejen de contar inmediatamente las boletas de los 20.000 votantes marcados hasta que puedan demostrar definitivamente que esos votantes son ciudadanos estadounidenses.

El panel de apelaciones, en el que se unieron a Bennett los jueces de circuito Patrick J. Bumatay, otro designado por Trump, y Gabriel P. Sánchez, designado por el presidente Biden, no emitió un dictamen, aunque se aplazamiento una intrepidez pronto dada la naturaleza de emergencia de la apelación.

Adivinar más: “Esto no es ordinario”: los federales exigen que los condados de California reserven las papeletas de no ciudadanos “probables”

No está claro cómo se dictará, aunque tanto Bennett como Sánchez criticaron a Donnelly con preguntas sobre cómo la posición de la despacho Trump se ajustaba a la ley.

Rick Hasen, director del Plan de Salvaguarda de la Democracia de la Permiso de Derecho de UCLA, escribió en columna el domingo que parecía “muy probable que el tribunal rechazara” la apelación de la despacho Trump, y Bennett y Sánchez habían “expresado un gran incredulidad tanto sobre la atribución como sobre el fondo”.

Encima de cuestionar su constitucionalidad, Bennett además cuestionó cómo el tribunal de apelaciones tenía atribución sobre el caso, transmitido que la despacho Trump apeló el asunto delante el tribunal de apelaciones antaño de que el tribunal de distrito inferior tuviera la oportunidad de evaluar los hechos del caso o emitir una orden.

“¿Cómo tenemos atribución cuando el tribunal de distrito ha dicho que fallará rápidamente?” dijo Bennet. “No veo cómo tenemos atribución”.

Bennett además cuestionó por qué el tribunal de apelaciones debería ignorar las afirmaciones de los funcionarios electorales estatales de que tener que cumplir con las demandas de la despacho Trump en los pocos días que quedan antaño de las elecciones del 3 de noviembre sería catastróficamente perjudicial para las elecciones, transmitido que el tribunal inferior no ha tenido oportunidad de evaluar esas afirmaciones.

“¿No es eso suficiente para hacernos reflexionar sobre si deberíamos hacer exactamente lo que [a state expert] avers va a causar una catástrofe?”, preguntó Bennett.

Las preguntas de Bennett evocaron muchos de los argumentos presentados por el estado en sus propios expedientes sobre el asunto, que fueron repetidos por el procurador militar adjunto de California, Samuel P. Siegel, durante la audiencia.

Siegel dijo que no había “nadie” que el tribunal de apelaciones pudiera revisar, transmitido que no ha habido ninguna determinación de los hechos ni ninguna orden del tribunal inferior, y que las demandas de la despacho eran inconstitucionales e ilegales. Dijo que el tribunal no tenía que pugnar con muchos de los argumentos presentados por la despacho Trump, porque simplemente debería repeler la apelación por yerro de atribución y despachar el asunto nuevamente al tribunal inferior.

Bumatay parecía el más interesado de los tres jueces en el daño causado cuando los no ciudadanos votan y la cuestión subyacente de cómo el estado debería manejar las objeciones a los presuntos votantes no ciudadanos cuando surgen.

Siegel y Seth Waxman, abogado de Logan, dijeron que existen procesos para eso, que requieren que el retador presente pruebas extraordinarias, lo que, según dijeron, la despacho Trump no ha hecho con los 20.000 votantes que ha señalado.

Sánchez cuestionó repetidamente la procedencia de la registro de la despacho y preguntó qué terceros participaron en el suministro de los datos. Donnelly no pudo contestar, lo que, según Sánchez, generó dudas sobre la confiabilidad de la registro.

El Sección de Probidad apeló el caso posteriormente de que un mediador de un tribunal inferior de distrito se negara a pronunciarse de inmediato la semana pasada sobre su solicitud de una orden de restricción temporal que prohibiera a los funcionarios de California tabular las papeletas marcadas.

En documentos judiciales, la despacho argumentó que una vez que se retiran las boletas por correo de sus sobres en California, o se emite una volante en persona, “no hay forma de asociar al votante con la volante” o retornar a segregarla de otras boletas emitidas.

Los abogados de California, Weber y Logan han argumentado que las demandas son ilegales, imposibles de cumplir antaño de las elecciones del 3 de noviembre y se basan en conjuntos de datos federales de inmigración y de terceros profundamente defectuosos que se muestran inexactos e incluyen a los votantes legítimos.

Adivinar más: Trump dice que ordenó la demanda del Sección de Probidad por la carrera por el Senado de EE. UU. en Alaska

En documentos judiciales, han argumentado que el argumento de la despacho Trump “se sostén en meras sospechas, suscitadas por datos sospechosos” y que su demanda es, en el mejor de los casos, “un truco político imprudente” y, en el peor, “amenaza con privar de sus derechos a miles de californianos en estas elecciones”.

Expertos electorales independientes han dicho que los esfuerzos del Sección de Probidad rompen con la política de larga data del área de no inmiscuirse en cuestiones relacionadas con las elecciones interiormente de los 90 días posteriores a una comicios, para evitar privar de sus derechos a los votantes legítimos.

Incluso han dicho que las listas de presuntos votantes no ciudadanos de la despacho Trump y su autoridad para intervenir son cuestionables, incluso porque la Constitución de Estados Unidos faculta a los estados para realizar elecciones con la supervisión del Congreso, no del poder ejecutor.

El Sección de Probidad demandó a California, Weber y Logan el 15 de octubre, dos días posteriormente de que el fiscal adjunto transitorio. El militar Trent McCotter escribió a Weber y Logan dándoles 48 horas para reservar las papeletas para los 20.000 votantes señalados, quienes, según McCotter, eran “probablemente no ciudadanos”.

Primer asistente del fiscal estadounidense. Bill Essayli, el fiscal federal principal en Los Ángeles, ha afirmado que las autoridades federales tienen “pruebas abrumadoras” de que decenas de miles de no ciudadanos están registrados para sufragar en California, y ha defendido los métodos utilizados para identificar a esos votantes. Él y otros fiscales federales del estado además acusaron recientemente a 28 residentes legales permanentes en California de delitos relacionados con las elecciones, incluido el registro ilegal para sufragar.

El viernes, el Sección de Probidad envió cartas a las oficinas electorales de los condados en todo el estado exigiendo que separe las boletas de los votantes que la despacho Trump cree que no son ciudadanos, extraídos de la misma registro de 20.000 en cuestión en el caso contra Weber y Logan. En esas cartas, el Sección de Probidad dio a los funcionarios del condado 48 horas para cumplir y los amenazó con castigos penales si se negaban.

Los funcionarios estatales han dicho que ni Essayli ni otros funcionarios de la despacho Trump han proporcionado pruebas para respaldar sus afirmaciones y que su registro de 20.000 votantes es claramente inexacta. Logan dijo que una revisión preliminar de un subconjunto de esos votantes encontró que muchos nacieron en Estados Unidos, no estaban registrados y nunca habían votado.

Más de 3 millones de personas ya han emitido su voto en California y más de 500.000 ya lo han hecho en el condado de Los Ángeles.

La impugnación de las 20.000 papeletas en California es sólo el zaguero intento de la despacho Trump de intervenir en las elecciones estatales antaño de las elecciones intermedias.

Jueces federales en docenas de estados han rechazado demandas del Sección de Probidad que exigen que los estados entreguen sus listas de votantes a la despacho Trump. Los jueces federales además han rechazado múltiples órdenes ejecutivas de Trump que intentaban instituir controles nacionales de identificación y ciudadanía de los votantes, y el intento de su despacho de otorgar al Servicio Postal de Estados Unidos para examinar las boletas por correo.

Otros casos, incluido el del uso de conjuntos de datos federales inexactos y no probados por parte de la despacho Trump para cuestionar la ciudadanía de los votantes estatales, están pendientes.

Los demócratas y los grupos de derechos de voto además se están preparando para nuevos litigios por parte de la despacho Trump para cuestionar el resultado de elecciones cruciales que no le gustan al presidente, y ya se están defendiendo contra una demanda que el Sección de Probidad presentó a instancias de Trump en Alaska, desafiando preventivamente una triunfo demócrata en la carrera por el Senado allí basada en un tercer candidato que comparte un nombre similar al del titular republicano.

La redactora del Times, Brittny Mejía, contribuyó a este crónica.

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Esta historia apareció originalmente en Los Angeles Times.

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